🇺🇸 CIA
En 1947, los informes sobre avistamientos de ovnis comenzaron a generar un interés intenso en Estados Unidos. La CIA y otras agencias gubernamentales se vieron envueltas en la necesidad de responder a los rumores, que crecían rápidamente. Se creía que estos informes podrían ser parte de una campaña soviética para sembrar desconfianza y generar pánico en la población estadounidense. La idea era que los ovnis no eran más que una herramienta de propaganda para hacer ver que los países del bloque soviético estaban avanzando tecnológicamente y representaban una amenaza.
Las autoridades estadounidenses, incluyendo al Departamento de Estado, comenzaron a negar sistemáticamente los informes de ovnis, asegurando que eran falsos o exagerados. Se argumentaba que los avistamientos eran explicables por fenómenos naturales o por experimentos aeroespaciales, como los globos estratosféricos utilizados por la NASA. A pesar de esto, el misterio persistió y los informes sobre platillos voladores se convirtieron en un tema recurrente de la cultura popular, alimentando la imaginación colectiva y la paranoia de la Guerra Fría.