🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 1 de julio de 1965, a las 5:45 de la mañana, un agricultor de Valensole trabajaba en su campo de lavanda cuando escuchó un silbido extraño. Al acercarse al origen del sonido, descubrió un objeto oscuro posado en el suelo. Durante varios minutos observó cómo dos figuras subían rápidamente al aparato, que despegó en dirección a Manosque. En el lugar quedaron huellas en forma de estrella con un agujero cilíndrico en el centro, impresas sobre tierra húmeda. Con el paso de los días, el suelo se endureció hasta adquirir una consistencia similar al cemento.
La noticia se propagó rápidamente, atrayendo a curiosos y a la gendarmería, que realizó varias inspecciones del terreno. No hubo otros testigos directos ni evidencias adicionales más allá de las huellas. El GEIPAN clasificó el caso como D, considerándolo un fenómeno extraño sin explicación convencional.