🇫🇷 GEIPAN / CNES
Un automovilista y sus pasajeros observaron una masa luminosa en el cielo el 8 de febrero de 1976, cerca de Luçon, en la región francesa de Vendée. Alrededor de las 2:05 de la madrugada, al salir de la ciudad, vieron una forma luminosa que describieron como dos platillos huecos apilados, con unos 20 metros de diámetro. El objeto permaneció quieto a la altura de los árboles antes de ascender lentamente sin emitir ruido. Los testigos se detuvieron en un lugar cercano para observarlo durante 2 a 3 minutos, y luego continuaron su viaje hacia los Sables-d'Olonne, donde pudieron seguir el objeto con la mirada hasta que desapareció al oeste. La gendarmería no encontró rastros físicos, y no hubo otros testimonios ni interrupciones eléctricas en la zona.
A pesar de la coherencia del testimonio y la precisión de los detalles, los investigadores del GEIPAN concluyeron que el fenómeno observado era en realidad la Luna. Los testigos no la identificaron debido a factores como el miedo, la fatiga y la creencia en fenómenos ovni. Aunque no se cuestionó la honestidad de los testigos, la interpretación de lo visto se consideró influenciada por su estado emocional. Por eso, el caso fue clasificado como PAN A, es decir, una observación atribuida a una mala interpretación de un fenómeno astronómico conocido.