🇫🇷 GEIPAN / CNES
Un testigo en Wassy, Francia, reportó en 1977 la observación de un objeto luminoso amarillo que se movía silenciosamente de oeste a este. El fenómeno fue breve, sin dejar rastro ni generar sonido. La gendarmería no encontró otros testigos, lo que complicó la investigación. Ese día, la región sufrió una tormenta con fuertes relámpagos, lo que podría haber confundido la percepción del evento. A pesar del clima adverso, el testimonio describe con claridad un objeto que no encajaba con los fenómenos naturales habituales. La clasificación C del GEIPAN sugiere que el caso no encajaba en categorías convencionales, pero carecía de elementos suficientes para ser considerado inexplicable.
El caso de Wassy es un ejemplo de cómo los testimonios únicos pueden quedar en la sombra sin más evidencia. Aunque el testigo no vio nada más, su descripción detallada del objeto y su comportamiento inusual llamó la atención. La ausencia de ruido y la trayectoria recta del objeto lo diferenciaron de los relámpagos o aviones. A pesar de la tormenta, el testimonio resalta la importancia de considerar incluso los eventos breves y aislados en la investigación OVNI. Este caso, aunque no resuelto, añade una pieza más al mosaico de fenómenos que siguen sin explicación.