🇫🇷 GEIPAN / CNES
Una decena de vecinos de Sainte-Cerotté (Sarthe) coincidieron en lo esencial de lo que vieron la madrugada del 18 de diciembre de 1977, hacia la 1:20: un resplandor rojizo que descendió, ascendió y se perdió hacia el oeste, todo en completo silencio. No hubo acuerdo sobre la forma ni la distancia, y la gendarmería no recibió más testimonios. El GEPAN clasificó inicialmente el caso como C, pero una revisión posterior lo rebajó a A al identificar una probable confusión con la Luna en el horizonte. Los investigadores consideran los testimonios coherentes y creíbles, aunque señalan que la fatiga, la oscuridad y la posición inusual de la Luna pudieron distorsionar la percepción de los observadores. No se trata de un testimonio inventado, sino de una mala interpretación de un fenómeno astronómico favorecida por las condiciones ambientales y psicológicas del momento.