🇫🇷 GEIPAN / CNES
Una noche de julio de 1978, un ciclomotorista y otro testigo vieron una gran luz naranja en el cielo sobre Murat-sur-Vèbre que permaneció visible unos cinco minutos antes de desaparecer lentamente. Los testimonios coincidían en una dirección que resultó ser exactamente la de la Luna. Los investigadores del GEIPAN concluyeron que se trataba de la Luna rojiza filtrada por nubes, lo que también explicaría la descripción de un disco con cúpulas —formas generadas por la nubosidad—. El testigo mencionó una «fuga en distancia», pero al revisar su declaración admitió que el movimiento principal fue hacia delante, algo compatible con cambios en la cobertura nubosa.
La reevaluación con herramientas modernas confirmó la ausencia de fenómeno inexplicable. El caso fue reclasificado como A por el GEIPAN, atribuyéndolo inequívocamente a la Luna.