🇫🇷 GEIPAN / CNES
Una mañana de enero de 1979, un testigo en Saint-Mandé se fijó en un punto luminoso que se desplazaba lentamente por el cielo. Intrigado, lo fotografió varias veces entre las 6:15 y las 8:30. La trayectoria ascendente, de este a oeste, reforzó su impresión de estar ante algo inusual. Los análisis posteriores determinaron que se trataba de Venus, cuya magnitud de −4,41 la hacía excepcionalmente brillante en aquella época, explicando la confusión.