🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 31 de marzo de 1979, en el pueblo francés de Morgny-la-Pommeraye, una lluvia inesperada de granizo sorprendió a los residentes. La gendarmería fue llamada al parking de la estación de tren, donde se encontraron fragmentos de hielo dispersos por una distancia de unos treinta metros. Aunque no hubo heridos ni daños materiales, un trozo de hielo llamó especialmente la atención por la presencia de sustancias de color beige y rojo. Los análisis posteriores revelaron que estas sustancias podrían ser grasas de origen vegetal o animal, posiblemente provenientes de un objeto volador. El lugar, ubicado bajo un intenso corredor aéreo, no es ajeno a este tipo de fenómenos, que pueden ser explicados por condiciones climáticas inusuales.