🇫🇷 GEIPAN / CNES
En octubre de 1980, un testigo en Cueron (Francia) observó durante varias noches objetos luminosos en el cielo. El testimonio describe dos puntos fijos que llamaron su atención. Curiosamente, en esa época del año, Venus y Júpiter eran especialmente visibles. El testigo, con conocimientos astronómicos, identificó estas dos estrellas brillantes. Sin embargo, lo que llamó su atención fue que los objetos luminosos no parecían moverse como lo harían los planetas o las estrellas. La observación fue registrada por el GEIPAN, que clasificó el caso como "A", indicando que no se encontró una explicación convencional.
Aunque Venus y Júpiter son objetos celestes conocidos, su presencia en el cielo no explicaba por completo lo que el testigo vio. La naturaleza fija y no convencional de los puntos luminosos generó dudas. Este caso, aunque aparentemente simple, muestra cómo incluso en contextos astronómicos bien conocidos, pueden surgir observaciones que desafían la explicación inmediata. El GEIPAN, como organismo encargado de investigar fenómenos inexplicables, documentó este evento para su análisis posterior.