🇫🇷 GEIPAN / CNES
En abril de 1983, un matrimonio en Francia observó un fenómeno luminoso que inicialmente les generó miedo. El objeto, de forma cuadrada y luego redonda, aparecía en el cielo con un color naranja intenso. Pensaron que estaba cerca de ellos y los seguía en su trayecto, lo que los llevó a refugiarse en la casa de un amigo. Sin embargo, al revisar el caso con herramientas modernas y experiencia acumulada, el GEIPAN concluyó que el fenómeno no era un OVNI, sino la Luna. La percepción de movimiento y seguimiento se debió a una ilusión óptica conocida como "bola suiveuse", donde un objeto lejano parece moverse junto con el observador. La Luna, en fase casi llena y baja en el cielo, aparecía rojiza debido a la atmósfera y la presencia de nubes parciales que deformaban su forma. La confusión inicial se resolvió al verificar la posición astronómica del cielo aquella noche.
El caso fue reevaluado y clasificado como "A", lo que indica que se trata de una observación de la Luna. Este tipo de fenómenos es común cuando hay nubes parciales que deforman la apariencia del astro. El testimonio del matrimonio reflejaba miedo y confusión, pero al analizar los datos, se confirmó que el objeto no tenía movimiento autónomo y su comportamiento se ajustaba al de un cuerpo celeste. La reevaluación del GEIPAN subraya la importancia de revisar casos antiguos con nuevos métodos para evitar conclusiones erróneas. Este caso es un ejemplo de cómo la percepción puede engañar, especialmente en condiciones atmosféricas particulares.