🇺🇸 CIA
En 1960, un periodista llamado Leon Davidson se acercó a la CIA y a la ATIC con una petición inusual: quería publicar un artículo sobre un supuesto mensaje extraterrestre. Davidson buscaba una traducción del mensaje o, en su defecto, usar el membrete oficial del gobierno para ilustrar cómo las autoridades habían ignorado sus preguntas durante casi un año. La CIA, al enterarse, consideró que permitir el uso de documentos oficiales sin autorización sería imprudente y aconsejó al periodista que no lo hiciera. Davidson, aunque calmado y amable, mostró una determinación clara. Finalmente, la agencia decidió intervenir directamente para resolver la situación y evitar más controversia.
El caso refleja cómo las autoridades trataban con la prensa en asuntos sensibles de la Guerra Fría. Davidson no logró obtener la traducción del mensaje, pero su insistencia obligó a las agencias a actuar. La nota interna sugiere que la CIA y la ATIC debían manejar personalmente el asunto para no dejar que la situación se saliera de control. Aunque el mensaje espacial resultó ser un fraude, el interés de Davidson y la reacción del gobierno muestran cómo los casos OVNI no solo eran temas de ciencia ficción, sino también de política y comunicación institucional.