🇫🇷 GEIPAN / CNES
En julio de 1984, varios testigos en Tournus (Francia) observaron objetos luminosos en el cielo nocturno. Estos objetos emitían destellos rojos y verdes, y sus posiciones variaban noche tras noche. Las observaciones ocurrieron después de días muy calurosos y con cielos despejados. Aunque los testigos pensaron inicialmente en fenómenos inexplicables, los investigadores concluyeron que lo más probable es que hubieran visto las Perseidas, una lluvia de meteoros conocida que ocurre en esa época del año y en esa zona del cielo.
La constelación de Perseo, donde se localizaron las observaciones, es famosa por albergar este tipo de eventos astronómicos. A pesar de la naturaleza claramente celestial de los destellos, los testigos no reconocieron inmediatamente el fenómeno. Este caso fue clasificado por el GEIPAN como categoría B, lo que indica que no se encontraron elementos suficientes para considerarlo un fenómeno inexplicable. La coincidencia con las Perseidas y el contexto astronómico hacen que esta explicación sea razonable y coherente con los datos disponibles.