🇫🇷 GEIPAN / CNES
En febrero de 1985, varios testigos en Falaise observaron una bola rojiza en el cielo acompañada de una explosión. El fenómeno, inicialmente misterioso, fue investigado por el GEIPAN. Tras el análisis, se determinó que se trataba de una bengala de emergencia lanzada por una persona sin intención específica. Los testigos vieron la nube rojiza y el posterior paracaídas arrastrado por el viento.
A pesar de la apariencia inusual, el caso no presentó elementos inexplicables. La clasificación "A" indica que el fenómeno tuvo una explicación clara y verificable. Este incidente es un ejemplo de cómo objetos comunes pueden generar testimonios que parecen inexplicables, pero que al investigarlos resultan ser de origen terrestre.