🇫🇷 GEIPAN / CNES
Un automovilista en la región francesa de Ille-et-Vilaine reportó un objeto aéreo misterioso el 11 de febrero de 2000. A las 3:45 de la madrugada, mientras conducía hacia su trabajo, observó un objeto alargado a unos 30 metros de altura, con forma de reactor de avión rodeado de llamas amarillas y una larga estela. El objeto se movía lentamente en horizontal, sin hacer ruido. El testigo se detuvo para ver mejor, pero el fenómeno ya había desaparecido. A pesar de la precisión de su descripción, no se encontró actividad aérea ni interrupciones eléctricas en la zona. El caso fue clasificado como PAN B, es decir, probablemente relacionado con un bólido natural, aunque el testimonio no fue cuestionado.
El GEIPAN concluyó que la percepción visual del testigo era coherente, pero que su interpretación del fenómeno se vio influenciada por el contexto: conducir de noche, la sorpresa y la confusión por no reconocer la forma de un avión. Aun así, el caso se mantiene como un ejemplo de observación con características similares a un bólido. Este tipo de clasificación refleja cómo los investigadores intentan diferenciar entre fenómenos naturales y eventos inexplicables, sin descartar la posibilidad de que algo más haya estado allí.