🇺🇸 CIA
En 1953, la CIA mostraba interés en los objetos voladores no identificados (OVNI) y buscaba expertos en ciencia, radar y astronomía para investigar el fenómeno. Un documento dirigido a un científico destacado, Dr. Stratton, detalla cómo se había formado un grupo de trabajo para evaluar los informes sobre OVNI y sus implicaciones de seguridad nacional. Se destacaba la necesidad de un enfoque técnico y científico riguroso, ya que los casos parecían ir más allá de lo convencional. La CIA quería entender si estos fenómenos eran reales, si tenían explicaciones naturales o si representaban una amenaza desconocida.
El grupo de trabajo incluyó expertos en radar, astronomía y física, y se reunieron para analizar informes de avistamientos, fotografías y testimonios. Se consideraron múltiples explicaciones, desde fenómenos naturales como reflejos ópticos hasta posibles errores humanos o engaños. A pesar de las investigaciones, no se encontró una explicación definitiva para muchos casos. La CIA concluyó que, aunque no había evidencia de una amenaza extraterrestre, era importante continuar monitoreando el fenómeno y coordinar esfuerzos con otras agencias. El documento también destacaba la necesidad de mantener la información sensible, ya que cualquier malentendido podría generar pánico público.