🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 9 de marzo de 2008, un fotógrafo aficionado en París tomó una serie de cinco fotos desde su ventana. En una de ellas apareció un objeto de forma elíptica, casi redondo, oscuro en la parte inferior y brillante en la superior. El fotógrafo, intrigado por la apariencia casi metálica del objeto, envió la imagen al GEIPAN. Tras una investigación detallada, se descubrió que el objeto no era un fenómeno inexplicable, sino una paloma. Al analizar las fotos en orden, especialmente las imágenes 4 y 5, quedó claro que el ave entró en el campo de visión de la primera y luego se acercó a una ventana, apareciendo en la segunda. Su forma redonda y el reflejo del sol lo hicieron parecer un objeto no identificado, pero en realidad era una simple paloma.
La explicación final no solo resolvió el caso, sino que también sirvió como ejemplo de cómo la luz y el ángulo de la cámara pueden crear ilusiones ópticas. El informe del IPN confirmó que no había elementos inexplicables en la imagen, y el caso fue clasificado como resuelto. Este incidente ilustra la importancia de analizar cuidadosamente las pruebas antes de sacar conclusiones, especialmente cuando se trata de objetos captados en condiciones inusuales.