🇫🇷 GEIPAN / CNES
En este caso, un testigo envía una fotografía con manchas rojas. Tras un análisis detallado, se descubre que esos puntos rojos son en realidad reflejos de farolas dentro del objetivo de la cámara. Si se conectan cada farola con su punto rojo correspondiente, los tres segmentos se cruzan en un punto central, que resulta ser el punto "espejo" del fenómeno. Este punto está exactamente en el centro de la foto, coincidiendo con el punto focal del objetivo. Además, la intensidad de cada punto rojo varía según la distancia de las farolas en la imagen, lo que afecta su brillo. Aunque este tipo de fenómeno óptico es bastante común, esta foto es considerada un ejemplo clásico, probablemente porque las tres farolas estaban agrupadas alrededor del centro óptico del objetivo.