🇫🇷 GEIPAN / CNES
En abril de 2018, un testigo capturó una imagen del cielo con una exposición larga dirigida al zénite entre la constelación de la Osa Mayor y el León. Al principio, creyó que la trayectoria visible en la fotografía era la de un avión común. Sin embargo, durante la observación, notó que el suelo en su campo visual se iluminaba intermitentemente durante dos segundos. El GEIPAN concluyó que se trataba de un Airbus A321 en ruta de Munich a Lisboa. Gracias a herramientas de calibración estelar, se identificó la posición exacta del avión en el cielo y su trayectoria. Aunque la secuencia de los faros anticolisión del avión no coincidía con lo habitual, los investigadores concluyeron que se trataba de un fallo en los equipos del avión.
La percepción de la luz intermitente en el suelo fue descrita de forma contradictoria por el testigo, lo que sugirió una posible distorsión psicológica. Este fenómeno, conocido como "amorajado", es común en observaciones de objetos no identificados: una primera sorpresa puede llevar a percibir otros detalles que de otro modo no serían notados. Además, la naturaleza fugaz de la luz y su ubicación en el campo visual, no en el punto de mira directo, apuntan a una fuente local, como un automóvil con faros encendidos o una linterna. A pesar de estas dudas, la coherencia de los datos fotográficos y la trayectoria del avión llevaron al GEIPAN a clasificar el caso como "A", es decir, explicado por un avión convencional.