🇺🇸 CIA
En mayo de 1958, una carta dirigida al Departamento de Estado y al Pentágono revela cómo la CIA gestionaba consultas sobre avistamientos de ovnis. El documento confirma que la responsabilidad oficial recaía en la Fuerza Aérea, que era la encargada de responder a las inquietudes sobre estos fenómenos. La comunicación muestra un enfoque formal y procedimental, sin embargo, no aporta información concreta sobre los casos específicos mencionados. Este tipo de documentos refleja cómo las autoridades trataban los temas ovni de manera interna, sin hacer públicos detalles sensibles.
La carta, aunque breve, es significativa por su contexto histórico. En la década de 1950, los informes sobre ovnis eran frecuentes y generaban preocupación en los círculos gubernamentales. La CIA y la Fuerza Aérea colaboraban en la recopilación de datos, pero la información era clasificada y limitada. Este intercambio entre agencias muestra cómo se coordinaban los esfuerzos para mantener un control sobre la narrativa pública, sin revelar más allá de lo estrictamente necesario.