🇫🇷 GEIPAN / CNES
Un testigo grabó una playa desde su coche el 4 de julio de 2010, pero al día siguiente notó detalles extraños en la grabación que no había visto antes. El video, de baja calidad y tomado con un teléfono móvil, mostraba reflejos, artefactos y una mancha oscura que podría ser un insecto. El testigo no vio nada anormal en el momento y no describe fenómenos concretos, sino que interpreta posteriormente movimientos y trayectorias. Debido a la falta de claridad y la ausencia de observación directa, el caso fue clasificado como inexploitable.