🇫🇷 GEIPAN / CNES
En agosto de 2011, una persona en los Pirineos Atlánticos grababa paisajes cuando captó un objeto misterioso que pasó rápidamente frente a la cámara. El fenómeno fue tan fugaz que no se escuchó ningún sonido, y la persona envió inmediatamente las imágenes a la gendarmería. La revisión de la grabación reveló que, en las últimas dos segundos, un insecto cruzó el campo de visión. Aunque sorprendente, el objeto no era más que una criatura común, pero su velocidad y tamaño lo hicieron parecer inusual.
El fenómeno que aparece a los cinco segundos también fue identificado como un insecte amarillo que pasó aún más cerca de la cámara. Aunque inicialmente desconcertante, la explicación natural resultó clara tras el análisis. Este caso, clasificado como B por el GEIPAN, muestra cómo lo cotidiano puede parecer extraordinario bajo ciertas condiciones. La grabación, aunque breve, fue clave para resolver el misterio.