🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 31 de enero de 2012, varios testigos en la región de Occitanie observaron un fenómeno luminoso y colorido que cruzó rápidamente el cielo. Los testimonios más detallados provienen de Calmont y Castelnaudary, donde se registraron descripciones precisas del evento. En particular, el testimonio de un observador de Calmont fue objeto de una investigación específica. Los expertos concluyeron que el fenómeno no correspondía a ningún objeto espacial conocido, como restos de cohetes o satélites. El grupo REFORME, especializado en meteoros, lo catalogó como un meteoroide natural. La corta duración del evento, menor a 10 segundos, indicó una velocidad superior a 7 km/s, típica de objetos naturales entrando a la atmósfera. Este caso fue clasificado como tipo B por el GEIPAN, lo que sugiere una entrada atmosférica probable de un meteoroide.