🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 8 de agosto de 2012, varias personas en Tilly-sur-Seulles (Francia) observaron extrañas formas negras en el cielo. Estos objetos parecían flotar y caer sin emitir sonido, y uno de los testigos logró capturar fotos y videos. Aunque el fenómeno duró solo cinco minutos, la descripción del testimonio es clara y respaldada por evidencia visual. Sin embargo, solo hubo un testigo, lo que limita la verificación. Los investigadores concluyeron que los objetos eran probablemente fragmentos de un globo estallado o restos de un incendio cercano, llevados por el viento.
La clasificación del caso como "B" indica que se trata de una observación probable de desechos aéreos, no de un fenómeno inexplicable. A pesar de la calidad del testimonio y los materiales recopilados, la falta de otros observadores y la naturaleza de los objetos sugiere una explicación convencional. Este caso es un ejemplo de cómo los fenómenos atmosféricos pueden generar observaciones intrigantes, pero que al final tienen una causa natural.