🇺🇸 CIA
En 1958, un científico de la Universidad de Yale escribió a la CIA interesado en unos documentos sobre OVNI. Philip C. Strong, representante de la agencia, respondió abiertamente a la propuesta de revisar los materiales. Mencionó que su equipo estaría interesado en analizarlos, aunque no especificó qué harían con ellos. Sugirió que si los documentos iban a Washington, no se debía mencionar la agencia directamente, sino solo que eran revisados por una parte del aparato de defensa nacional. Esta correspondencia muestra el interés oficial en investigar fenómenos aéreos no identificados.
Strong prometió escribir más adelante sobre los resultados tras revisar los documentos. La carta refleja una postura abierta pero cautelosa por parte de la CIA en ese momento. Aunque no se conocen los resultados de esta revisión, la comunicación entre científicos y la agencia sugiere que los OVNI eran considerados un tema relevante para la defensa nacional. Este tipo de intercambios ayuda a entender cómo se manejaba la información sensible sobre fenómenos inexplicables en la segunda mitad del siglo XX.