🇺🇸 CIA
La CIA mostró un interés inicial significativo en los OVNI, especialmente durante los primeros años de la Guerra Fría, pero con el tiempo redujo su atención a un papel periférico. A pesar de las teorías conspirativas que sugieren un ocultamiento masivo, los documentos desclasificados revelan que la agencia no consideró los OVNI una amenaza real para la seguridad nacional. En cambio, se enfocó en evaluar si los informes podrían estar relacionados con tecnología extraterrestre o con armas secretas soviéticas. A lo largo de las décadas de 1950 y 1960, la CIA colaboró con el ejército de aire y con científicos independientes para analizar los casos, pero finalmente concluyó que la mayoría de los avistamientos tenían explicaciones naturales o eran errores de percepción. A pesar de esto, el misterio alrededor de los OVNI y el temor a una conspiración gubernamental persistieron, alimentados por la falta de transparencia de la agencia.
La CIA también estuvo involucrada en la gestión de rumores y reportes sensacionalistas, especialmente cuando estos afectaban la seguridad nacional. Por ejemplo, durante los años 50, los vuelos secretos de la U-2 y el OXCART fueron confundidos con OVNI por el público, lo que llevó a la agencia a trabajar con el ejército de aire para desmentir los informes sin revelar la verdadera naturaleza de los proyectos. A pesar de estas acciones, la creencia popular en la existencia de una conspiración gubernamental no cesó. En los años 60, grupos civiles y ufólogos presionaron por el acceso a información clasificada, pero la CIA mantuvo su postura de no revelar detalles sobre sus investigaciones. Esta falta de claridad contribuyó a la creciente desconfianza pública hacia la agencia, alimentando aún más las teorías de un ocultamiento masivo.