🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 9 de abril de 2015, a las 7:10 de la mañana, se registró un fenómeno luminoso conocido como bolide, observado simultáneamente por cientos de testigos en el sudoeste y el oeste de Francia, además de algunas zonas de los Pirineos españoles. Este fenómeno, que se produce a altitudes entre 20 y 80 kilómetros, fue percibido por muchos como algo muy cercano, aunque en realidad se encontraba a cientos de kilómetros de distancia. Debido a su intensidad y velocidad, se clasificó como un evento de alta visibilidad. Los fragmentos del meteorito, de tamaño entre milímetros y centímetros, probablemente cayeron al Océano Atlántico.
El GEIPAN, organización francesa encargada de estudiar fenómenos aéreos no identificados, clasificó este caso como "A", lo que indica que se trata de un bolide común causado por la entrada atmosférica de un meteorito. A pesar de su apariencia inusual, no hubo indicios de actividad no natural. El evento fue ampliamente documentado en medios locales y redes sociales, incluyendo imágenes y videos que ayudaron a confirmar su naturaleza. Este caso es un ejemplo clásico de cómo un fenómeno astronómico puede generar gran expectación y confusión entre el público general.