🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 24 de febrero de 2017, un automovilista y su hijo viajaban por una tranquila carretera rural en Marne, Francia. Mientras conducían, divisaron una bola blanquecina que se movía paralela a su trayectoria y en la misma dirección. La bola se colocó delante de su vehículo y fue perdiendo intensidad hasta desaparecer repentinamente, sin dejar rastro. El fenómeno duró alrededor de un minuto y medio, sin emitir sonido alguno. Los testigos describieron con precisión el evento, lo que llevó al GEIPAN a clasificarlo como un caso de bola de fuego, específicamente de tipo "foudre globulaire". Este tipo de fenómeno, aunque comúnmente asociado a tormentas, no requiere necesariamente de una tormenta activa en el lugar. El Laboratorio de Investigación de Rayos confirmó que la descripción encajaba perfectamente con este tipo de fenómeno atmosférico.