🇫🇷 GEIPAN / CNES
Dos testigos observaron el cielo estrellado el 27 de agosto de 2017 en Charente, intrigados por movimientos irregulares de objetos luminosos en una zona limitada. Aunque los testigos insistieron en la singularidad del fenómeno, el informe del GEIPAN sugiere que se trata de una interpretación errónea de efectos ópticos conocidos. Uno de los factores clave es el fenómeno de autocinética, donde fijar la mirada en una estrella puede dar la ilusión de movimiento. Además, el uso de referencias inestables como nubes o dedos para seguir el movimiento no es confiable, especialmente con cambios de dirección del viento.
El informe concluye que no hay evidencia suficiente para considerar el caso como un fenómeno no identificado. La duración de la observación, la geometría imprecisa y la falta de registros objetivos como fotografías o mediciones precisas refuerzan la explicación convencional. El GEIPAN clasifica el caso como "A", es decir, una observación de estrellas con efectos ópticos mal interpretados. Aunque los testigos percibieron algo inusual, el análisis sugiere que fue una combinación de factores naturales y psicológicos.