🇬🇧 Ministry of Defence
En diciembre de 1980, en el bosque de Rendlesham, cerca de las bases militares británicas y estadounidenses de RAF Woodbridge y Bentwaters, se produjo un fenómeno aéreo inusual que llamó la atención de personal de seguridad y autoridades. Dos vigilantes de la USAF reportaron haber visto un objeto triangular metálico de entre 2 y 3 metros, que emitía luces blancas, rojas y azules. El objeto se movió entre los árboles y desapareció, dejando a los testigos perplejos. Al día siguiente, se encontraron tres depresiones en el suelo y se registraron lecturas de radiación beta/gamma en el lugar. Otros testigos, incluyendo un oficial de la RAF, confirmaron haber observado luces y objetos que se movían de manera inusual.
El episodio continuó con una segunda noche de avistamientos, donde se registraron más luces y se observó una luz similar al sol que se dividía en cinco objetos blancos con luces de colores, que se movieron en ángulos agudos. Los animales de una granja cercana entraron en pánico, lo que añadía un elemento inquietante al suceso. A pesar de los múltiples testimonios y evidencias físicas, las autoridades concluyeron que no existía una amenaza para la seguridad nacional y que no hubo intrusiones en el espacio aéreo británico. Sin embargo, el caso sigue siendo uno de los más intrigantes de la historia de los avistamientos de ovnis.