🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En abril de 1949, un soldado en la base de Sandia, Nuevo México, avistó un objeto blanco y redondo que se movía rápidamente hacia el noroeste. El observador, Pvt G. H. B. Barnhill, describió el fenómeno como una luz que seguía una trayectoria recta y desapareció repentinamente, como si se apagara. La observación duró apenas ocho segundos, pero fue clara y detallada. El informe concluyó que se trataba de un meteorito, aunque no se registraron sonidos ni rastros físicos.
El objeto tenía aproximadamente un octavo del tamaño de la luna y estaba a 20 grados sobre el horizonte. Su velocidad fue impresionante, cubriendo 15 grados angulares en tan solo 8 segundos. A pesar de la brevedad del avistamiento, el informe oficial lo consideró suficiente para clasificarlo como un fenómeno astronómico. El testigo, un policía militar con interés en aviones de modelo, fue calificado como inteligente y serio, lo que añade credibilidad a su testimonio.