🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En enero de 1950, un observador en Nuevo México avistó un objeto luminoso que captó su atención por su brillo intenso y color verde incandescente. El fenómeno duró aproximadamente dos segundos y se movía en dirección descendente, dejando una leve estela que le daba forma de lágrima. Aunque no se tomaron fotos ni se encontraron evidencias físicas, el informe clasifica el evento como un meteorito. Varios testigos, incluyendo científicos en el Laboratorio de Los Álamos, confirmaron la observación, aunque no pudieron determinar con exactitud la distancia ni la estructura del objeto. La descripción detallada y la coincidencia de testimonios sugieren que fue un evento astronómico inusual.
El informe oficial, evaluado por un agente especial, concluye que el objeto observado fue un meteorito extremadamente brillante. A pesar de las limitaciones en la observación, los datos recopilados incluyen detalles sobre el color, la trayectoria y la duración del fenómeno. El testimonio de los científicos, junto con la descripción del testigo original, apoya la interpretación de que se trataba de un evento natural. No se registraron sonidos ni olores, y el objeto desapareció tras unos segundos, oculto por el horizonte. Este caso, aunque breve, es un ejemplo de cómo los fenómenos aéreos no identificados eran investigados durante la Guerra Fría.