🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En marzo de 1950, varios habitantes de Punta Arenas, San Bernardo y Valparaiso en Chile reportaron avistamientos de un objeto plateado que se movía a gran altura. Las descripciones coincidían: un disco brillante con forma similar a una pelota de ping-pong. La confusión fue grande, especialmente en Santiago, donde una multitud observó el fenómeno. Un observador militar incluso registró el movimiento del objeto en un diagrama adjunto.
El director del Observatorio Astronómico de la Universidad de Chile, el profesor Frederico Rutland, aseguró que lo que se veía era el planeta Venus, visible en esa época del año. A pesar de las dudas iniciales, tras observaciones cuidadosas se concluyó que no se trataba de un disco volador, sino de un fenómeno astronómico natural. La prensa local tituló el suceso como "disco volador", pero los expertos insistieron en la explicación científica.