🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En agosto de 1951, un observador en Corong, Nuevo México, avistó un objeto luminoso que cambió de color entre amarillo, blanco, naranja y verde. El objeto tenía forma redonda y se movía a una velocidad similar a la de un jet moderno. Se mantuvo visible durante unos 10 segundos, descendiendo desde unos 45 grados sobre el horizonte hasta apenas por encima de él. Aunque inicialmente podría parecer un OVNI, los datos coinciden con los de un meteoro. La evaluación oficial concluyó que se trataba de un meteorito, lo cual encaja con las características descritas.
El informe, clasificado bajo el proyecto 10073, no incluye fotografías ni datos de radar, pero sí una descripción visual detallada. El observador lo vio con el ojo desarmado, lo que limita la posibilidad de identificarlo como un globo o un avión. A pesar de la brevedad del avistamiento, los datos son suficientes para descartar explicaciones no naturales. Este caso, aunque breve, es un ejemplo clásico de cómo los meteoros pueden ser malinterpretados como objetos no identificados.