🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En abril de 1952, un operador de radar en Benton, Pensilvania, detectó un objeto que mantuvo un contacto constante durante 20 minutos. El sistema registró una formación de tres objetos viajando hacia el este a 7.500 pies de altura. La señal era tan clara y estable que parecía similar a la firma de identificación de un avión aliado. A pesar de la aparente normalidad, la situación tomó un giro inesperado cuando dos cazas F-94 fueron desplegados para interceptar el objeto. Al final, los pilotos confirmaron que el misterioso blanco no era un ovni, sino un B-17 con número de serie 8543. La resolución del caso fue rápida, pero no quitó el interés del momento.
El informe oficial concluyó que el objeto era un avión B-17, descartando otras posibilidades como globos o fenómenos astronómicos. Aunque no hubo imágenes ni testimonios visuales adicionales, la claridad de la señal radar y la confirmación en vuelo dieron cierre al incidente. Este caso, aunque aparentemente común, refleja la intensa vigilancia aérea de la época y la importancia de descartar rápidamente amenazas reales o aparentes.