🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En mayo de 1952, dos testigos en Baltimore observaron luces brillantes en el cielo que no parecían ser aviones ni globos. Un hombre vio dos luces blancas separadas por 100 pies, que se movían a una velocidad increíble, sin hacer ruido. Otra persona, Richard Boers, describió luces que flotaban y se movían de forma inesperada, como si estuvieran afectadas por corrientes de aire. Ambos testigos no lograron identificar el objeto, y no se escuchó ningún sonido. La investigación oficial consideró que podían ser aviones L-19A que estaban en la zona, pero los testigos no vieron luces rojas o verdes típicas de aeronaves. La noche era clara y sin luna, lo que dificultaba la identificación.
La Fuerza Aérea revisó los registros de vuelo y confirmó que dos aviones estaban operando en la zona alrededor de la hora de las observaciones. Sin embargo, los pilotos no reportaron ver nada inusual. Las luces blancas, según los testigos, no tenían forma definida ni cuerpo visible, lo que generó dudas sobre su origen. A pesar de las investigaciones, no se llegó a una conclusión definitiva. El informe oficial lo cerró sin resolver el misterio, pero dejó en claro que los testigos no estaban mintiendo y que su descripción no coincidía con objetos convencionales.