🇺🇸 CIA
En 1952, un testigo jurado llamado Oscar Linke, exalcalde de Gleimershausen en la Alemania Oriental, presentó una declaración ante un juez en Berlín. Según Linke, su hija de 11 años, Gabriella, lo alertó sobre un objeto extraño en un claro del bosque. Al acercarse, descubrió que no era un ciervo, sino un objeto metálico con forma de gran sartén, de entre 13 y 15 metros de diámetro. Este objeto tenía dos filas de agujeros y un torre cónica negra de tres metros de altura. Linke observó cómo dos figuras vestidas con ropa metálica brillante se acercaban al objeto, desaparecían dentro y luego el aparato se elevaba lentamente, girando como un trompo.
El testimonio de Linke fue considerado inusual y fue presentado como información no evaluada por las autoridades. El objeto, según su relato, dejó una marca en el suelo con forma exacta del torre, lo que lo convenció de que no había soñado. Linke, al huir a Berlín Occidental, pensó que se trataba de una máquina militar soviética secreta. Su testimonio generó interés y fue publicado en un periódico griego, aunque no se llegó a confirmar si se trataba de un fenómeno real, un engaño o una visión extraordinaria.