🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En enero de 1956, un testigo en Pittsfield, Maine, observó un objeto redondo que parecía 10 veces más grande que la estrella más brillante. El objeto tenía un centro blanco, bordes rojos y azules, y se movía de forma errática sin hacer ruido ni dejar rastro. El informe sugirió que podría ser Venus, que estaba en el oeste a 15 grados de elevación. El testigo usó binoculares y observó el fenómeno durante media hora, lo que añadía credibilidad a su testimonio.
A pesar de la descripción detallada, no se tomaron fotos ni se registraron datos de radar. La evaluación oficial apuntó a una explicación astronómica, aunque no se descartaron otras posibilidades. Este caso refleja la confusión común entre fenómenos naturales y objetos no identificados, y cómo los observadores intentaban entender lo que veían con los recursos disponibles en la época.