🇺🇸 CIA
En 1953, la CIA recibió una queja sobre si sus agentes habían intentado silenciar a testigos de avistamientos de objetos voladores no identificados. Karl Feybo, un ciudadano preocupado, preguntaba si era cierto que algunos testigos habían sido interrogados y aconsejados de no hacer públicas sus observaciones. La carta mencionaba un caso específico donde un testigo, tras ser interrogado por representantes de la CIA, fue informado de no divulgar lo sucedido. La respuesta oficial de la CIA afirmaba que no había evidencia de que esto hubiera ocurrido y que no existían motivos de seguridad para tal acción. Además, se aseguraba que no se había solicitado a ningún testigo que guardara silencio, y se ofrecía una respuesta formal para aclarar cualquier malentendido. Este documento refleja cómo la CIA manejaba la información sobre los OVNI en una época de gran interés público y miedo a la desinformación.