🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En noviembre de 1956, un operador de radar en Point Arena, California, registró la presencia de dos objetos aéreos que llamaron la atención por su tamaño y trayectoria inusual. Los objetos, que eran ligeramente más grandes que un avión DC-7, aparecieron a una distancia de 175 a 185 millas y a una altitud de 21,000 pies. Se movían lentamente, entre 6 y 10 nudos, y seguían una trayectoria errática. Uno de ellos permaneció en la pantalla del radar durante 99 minutos, mientras que el otro fue observado durante 61 minutos. A pesar de la larga duración de la observación, no hubo fotografías ni testimonios visuales, lo que complicó la identificación definitiva.
Tras analizar los datos, los investigadores concluyeron que los objetos eran probablemente globos aerostáticos. Las condiciones climáticas y la trayectoria ascendente de los objetos apoyaban esta teoría, aunque no se pudo confirmar con certeza. Se descartaron otras posibilidades como aviones o fenómenos astronómicos. Un avión RC-121 realizó una inspección visual del área desde una altitud de 4,500 pies sin encontrar nada. A pesar de las investigaciones, el origen exacto de los objetos no se determinó, pero los datos disponibles apuntaban claramente a una explicación convencional.