🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En agosto de 1957, múltiples testigos en la costa oeste de Estados Unidos observaron un fenómeno luminoso en el cielo que inicialmente fue confundido con un avión en dificultades. El objeto, descrito como brillante, de color verde y con una cola fosforescente, se movía de este a oeste y fue visto desde lugares tan distantes como San Francisco, Portland, Salt Lake City y Boise. Algunos reportaron incluso explosiones sónicas y partículas amarillas cayendo al suelo. Aunque los observadores civiles y militares reportaron el evento, las autoridades lo identificaron como un meteorito de la lluvia de Perseidas. La descripción de la trayectoria, la desintegración y el ruido asociado coincidieron con las características típicas de un meteorito de gran tamaño.
Los informes militares y de defensa aérea también registraron el evento, incluyendo observaciones desde la base aérea de Red Bluff en California. Un oficial del 859th Aircraft Control and Warning Squadron describió un objeto redondo, blanco con una cola azul, que se disintió silenciosamente tras cinco segundos de visibilidad. A pesar de las múltiples descripciones variadas, los expertos concluyeron que se trataba de un meteorito, no de un objeto no identificado. Este caso ilustra cómo los meteoritos pueden generar confusión y ser malinterpretados como fenómenos ovni, especialmente cuando se presentan con características inusuales como colores intensos o explosiones visibles.