🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En septiembre de 1957, un observador en Pecos, Nuevo México, avistó un objeto discoidal del tamaño de una toronja, blanco con un tono amarillento. El objeto dejó una larga estela azul apagada que desapareció repentinamente. El avistamiento duró apenas un segundo y no se escuchó ningún sonido. Aunque inicialmente se pensó que podría ser un meteorito debido a su corta duración y trayectoria, no hubo confirmación definitiva.
El informe clasifica el avistamiento como "insuficiente para una evaluación" y no se tomaron medidas adicionales. El observador, un civil de 20 años, describió con precisión el objeto y su trayectoria hacia el suroeste. A pesar de que el cielo estaba despejado y no había actividad aérea, el caso permanece sin resolver. La falta de evidencia física o fotográfica dificulta cualquier conclusión certera.