🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En noviembre de 1957, un hombre en Ohio aseguró que un objeto había caído del cielo con un estruendo, entrando a un arroyo cercano. Según el informe, el testigo entregó una muestra al gobierno, afirmando que se trataba de un meteorito de unos 50 libras. Sin embargo, el análisis reveló que el objeto era en realidad cristales de pirita de hierro, con rastros de limonita que indicaban que había estado en el agua durante algún tiempo. Los investigadores concluyeron que no se trataba de un meteorito caído recientemente, ya que no mostraba signos de calor aéreo, quema o redondeamiento por la atmósfera. Los cristales permanecían afilados y cuadrados, lo que contradecía la idea de un objeto que hubiera atravesado la atmósfera a alta velocidad.
El informe sugiere que el testigo fue engañado o exageró la situación, y que el gobierno no consideró el caso como un fenómeno inexplicable. La muestra se guardó en los archivos del proyecto, y no hubo más contacto con el informante. Este caso refleja cómo los objetos no identificados a menudo se explican con fenómenos naturales o errores humanos, en lugar de fenómenos sobrenaturales o extraterrestres.