🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En noviembre de 1957, un testigo en Swansea, Illinois, reportó un objeto rojizo y redondo que descendía del cielo. El observador, un ingeniero de 42 años, describió el objeto como del tamaño de una pelota de béisbol a brazo extendido. Mientras caía, el objeto emitió una chispa clara y finalmente se apagó. La observación duró unos cinco segundos y se realizó a las 2:45 de la madrugada. Aunque inicialmente podría parecer inusual, los investigadores concluyeron que se trataba de un meteoro. La descripción coincidía con las características típicas de un meteorito quemándose en la atmósfera.
El informe oficial lo clasificó como un fenómeno astronómico, descartando la posibilidad de un globo, avión o cualquier otro objeto no natural. A pesar de que no hubo evidencia física ni fotografías, el testimonio del testigo y las condiciones climáticas del momento apoyaron la identificación como meteoro. Este caso es un ejemplo de cómo los reportes de OVNI a menudo se resuelven con explicaciones naturales una vez que se analizan con cuidado.