🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En noviembre de 1957, una embarcación de la Guardia Costera reportó la observación de un objeto volador no identificado en el Golfo de México, a unos 200 millas al sur de Nueva Orleans. El incidente ocurrió durante una madrugada, entre las 05:10 y las 05:21 horas, cuando el barco Sebago detectó varios contactos en su radar. En total, se registraron cuatro contactos, tres de ellos por radar y uno visual. Los datos mostraban trayectorias distintas y velocidades variables, lo que generó confusión sobre si se trataba de un solo objeto o de múltiples. La visualización final, a las 05:21, mostró un objeto brillante que se movía rápidamente en dirección norte-sur, describiéndose como similar a un planeta brillante. Sin embargo, los expertos concluyeron que el objeto visual era un meteorito y que los contactos en radar eran probablemente falsos, causados por propagación anómala.
La investigación oficial determinó que no había evidencia de un objeto sobrenatural o extraterrestre. Los tres contactos en radar se explicaron como señales falsas, posiblemente generadas por condiciones climáticas o reflejos atmosféricos. El único contacto visual, aunque impactante, fue identificado como un meteorito. La confusión inicial sobre la presencia de un solo objeto misterioso se debió a la coincidencia de las trayectorias y tiempos de los contactos, pero al analizar las direcciones y distancias, quedó claro que no se trataba de un mismo cuerpo. Este caso es un ejemplo clásico de cómo los fenómenos naturales y las limitaciones tecnológicas pueden dar lugar a informes OVNI aparentemente inexplicables.