🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En noviembre de 1957, una intensa aurora boreal se extendió por varios estados de Estados Unidos, desde Nueva York hasta Florida, causando confusión y asombro entre la población. Testigos reportaron extraños destellos rojos, verdes y blancos en el cielo, que incluso llevaron a llamadas de emergencia por temor a incendios. La luz polar, normalmente visible en latitudes altas, sorprendió a observadores en ciudades como Boston, Nueva York, Des Moines, Albuquerque, Tulsa, Nashville, Seattle, Chicago y Daytona Beach. La intensidad del fenómeno afectó las transmisiones de radio y líneas de teletipo, dificultando la comunicación para radioaficionados en Minneapolis.
El fenómeno también generó múltiples informes de observaciones aéreas, con testimonios de objetos que se movían en diferentes direcciones y duraciones. A pesar de que las autoridades militares y civiles confirmaron que se trataba de una aurora, algunos medios y columnistas expresaron escepticismo frente a las explicaciones oficiales. Este evento, además de ser un espectáculo natural, marcó un momento de interés público en fenómenos aéreos y en la comunicación de datos científicos.