🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En diciembre de 1957, un observador en Moriarty, Nuevo México, avistó un objeto con forma de aleta de tiburón, sin fuselaje visible, de tamaño similar a una pelota de béisbol o un pomelo. El objeto tenía un color metálico incandescente y dejaba un rastro de chispas que desapareció repentinamente. La observación duró solo dos segundos. Dado que el evento ocurrió durante el pico de la lluvia de meteoritos de los Geminidas, los investigadores concluyeron que se trataba probablemente de un meteorito. A pesar de la naturaleza breve y misteriosa del avistamiento, no se tomaron fotos ni registros adicionales.
El informe detallado incluye datos meteorológicos y observaciones de viento a diferentes alturas, lo que ayuda a contextualizar el evento. Aunque el oficial de operaciones del 768th AC&W Squadron consideró la explicación plausible, el informe no descarta por completo la posibilidad de que se tratara de un objeto no identificado. Este caso es un ejemplo de cómo los fenómenos astronómicos pueden confundirse con avistamientos de ovnis, especialmente en condiciones de cielo despejado y sin luna.