🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En diciembre de 1957, un piloto y un instructor de vuelo en Chase Field, Texas, observaron dos objetos que inicialmente parecían estrellas fugaces o cometas. Los objetos eran blancos brillantes, del tamaño de una moneda de diez centavos, con colas que medían entre 12 y 15 veces su diámetro. A pesar de su apariencia inusual, los investigadores concluyeron que se trataba de meteoros de la lluvia de los Geminidas, un fenómeno astronómico común en esa época del año.
El informe detalla que los objetos se movieron en línea recta a una velocidad estimada de 3000 nudos, manteniendo una altitud similar a la del avión observador. Uno de los objetos desapareció repentinamente, mientras que el segundo se atenuó como si hubiera sido bloqueado. Finalmente, los expertos confirmaron que no había evidencia de actividad no natural, y atribuyeron el avistamiento a una lluvia de meteoros activa en la zona. La conclusión oficial fue que no se trataba de un objeto no identificado, sino de meteoros comunes.