🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En diciembre de 1957, un agricultor de Iowa observó dos objetos redondos del tamaño de un balón de baloncesto, blancos y con una estela de fuego detrás. Se movían uno detrás del otro hacia el sur, desapareciendo a mitad de camino del horizonte. El testigo, de 51 años, vio el fenómeno durante 45 segundos y lo describió con claridad. Aunque inicialmente se consideró la posibilidad de globos o meteoros, la conclusión más probable apuntaba a aviones de reacción con motor de postquema. Sin embargo, los datos no eran suficientes para una evaluación definitiva.
La base aérea de Waverly envió el informe a varias unidades de inteligencia aérea, incluyendo la USAF. El oficial encargado, el teniente Stanley Tanno, registró las coordenadas y rutas posibles, pero no se encontró una explicación concluyente. Este caso, como tantos otros de la época, refleja la confusión y la falta de información clara que rodeaba a los avistamientos de ovni en los años 50.