🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En enero de 1958, el personal del radar de la Base Aérea Biggs en Texas registró la presencia de entre 8 y 11 objetos volantes que no seguían una formación regular. Aunque no hubo avistamientos visuales confirmados, los datos del radar indicaron movimientos irregulares hacia el sur, con velocidades entre 0 y 50 nudos. Los objetos desaparecieron uno a uno cerca de un lago cercano, lo que llevó a considerar la posibilidad de una bandada de aves. La falta de fotografías y la ausencia de condiciones atmosféricas inusuales complicaron la evaluación definitiva.
La conclusión oficial apuntó a la posibilidad de un grupo de aves grandes, aunque no se descartaron otras explicaciones como helicópteros. La base aérea no tenía registros de vuelos autorizados en la zona, lo que añadía misterio al caso. A pesar de la rigurosa evaluación, el informe no ofreció una explicación concluyente, dejando abierta la cuestión de si se trataba de un fenómeno natural o algo más inusual.