🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En julio de 1958, un observador civil en Beaver Falls, Pensilvania, avistó un objeto pequeño, redondo y de color amarillo-verdoso. El testigo, un adolescente de 15 años, lo vio durante 50 segundos con binoculares, describiendo un movimiento lento hacia el suroeste. Aunque inicialmente se pensó que podría tratarse de un avión, la falta de datos precisos impidió una evaluación concluyente. La descripción general era vaga, lo que complicaba cualquier identificación segura.
El informe oficial marcó "Datos insuficientes para evaluación", lo que reflejaba la ambigüedad del testimonio. No hubo evidencia física ni fotografías, y los datos meteorológicos no aportaron claridad. A pesar de que el movimiento rectilíneo y lento sugería un avión, no se pudo confirmar. Este caso sigue siendo uno de esos misterios que recuerdan lo difícil que es identificar correctamente un objeto en el cielo sin más que una descripción visual.